HTC anunció dos novedades fundamentales durante la última semana. Una de ellas era el lanzamiento de un nuevo teléfono de alto rendimiento equipado con Google Android como sistema operativo, que continuaría la línea de móviles más clásica. La otra era la creación de una nueva interfaz de usuario completamente renovada y optimizada de manera detallista para el uso con pantallas táctiles, denominada Sense.
Ante esta noticia, la mayoría de las miras apuntaron hacia las posibilidades de actualización disponibles con respecto a los dos móviles Android de HTC más populares (Dream y Magic), pero la empresa misma se anticipó anunciando que no permitirá la oferta de actualizaciones de la clase que sería necesaria para lograr el “upgrade” desde la interfaz habitual hasta Sense.
Más allá de que no es una comparación muy justa o del todo recomendable, la idea de quitarle el costo a las actualizaciones tal como hace Apple con su producto estrella, el iPhone, ha demostrado ser más que positiva. Principalmente porque mantiene al usuario conforme con la empresa y “prendido” al modelo que ha adquirido.
Finalmente, es altamente probable que pasado un período determinado de tiempo, esta interfaz de usuario aparezca por “vías non-sanctas”, hackeada para su utilización a la hora de actualizar nuestro móvil, pero no se puede dejar de lado que es una alternativa en la que se corren muchos riesgos. Y si algo sale mal, no habrá a quién llevar las quejas. Úsese bajo propia responsabilidad…