Samsung está lanzando un móvil tras otro con muy pocos días de diferencia y poco a poco va tomando distancia de sus competidores. El último equipo que han mostrado los innovadores surcoreanos es este S3500, que si bien no presenta grandes puntos que lo destaquen del resto, llama la atención por el muy cuidado diseño y una prolijidad en sus terminaciones bastante superior a la media que acostumbramos ver en esta categoría de smartphones.
Lo primero que nos encontramos al mirar el Samsung S3500 es un llamativo frente de acero inoxidable que da una apariencia más bien sólida, sin fisuras, pero a la vez muy elegante. Además contribuye grandemente a otorgar durabilidad y resistencia a la carcasa. La estructura del móvil es slider, por lo que posee dimensiones compactas aunque no muy delgadas (unos 14,3 mm de espesor y 99,9 x 48 mm de frente). La pantalla incorporada es de 2,2 pulgadas y presenta hasta 16 millones de colores.
El menú no escapa a la típica disposición y estética del resto de los móviles Samsung, pero de todas formas permite un grado de personalización a través de tres temas preinstalados. Las capacidades multimedia también se mantienen entre la media de su categoría: reproductor con soporte para los formatos más populares, radio FM con RDS (Radio Data System) y una cámara de 2 mega píxeles con captura de video que a estas alturas del partido más de uno puede llegar a considerar insuficiente.
Por el momento no se han revelado características de conectividad muy especiales, sacando el soporte para Bluetooth 2.0 con EDR, el puerto USB 2.0 y el sistema Mobile Tracker pensado para rastrear un móvil con el objetivo de recuperarlo. Al día de hoy, salió a la venta únicamente en Rusia (mercado de pruebas habitual de Samsung) a unos 165 euros.