Sony tiene una prolífica historia en cuanto a la estrategia de imponer sus formatos propietarios. Años atrás fue Betamax, que tuvo una resonante derrota. Tiempo después llegó MiniDisc, que si bien no resultó un fracaso total, no consiguió ninguna clase de trascendencia. Recientemente, Blu-Ray ganó la batalla frente al HD-DVD pero en el último capítulo, tras el lanzamiento de los smartphones Saito, Aino y Yari, la firma ha decretado el fin de las “Memory Stick”.
Es evidente que Sony Ericsson, la alianza sueco-japonesa, finalmente entendió que utilizar formatos propietarios, a excepción de cuando se logra imponerlos a gran escala, es la decisión menos rentable. En general, tiende molestar al comprador, que ve restringida su practicidad en la interacción con otros dispositivos y se siente incómodo. El precio a pagar terminaron siendo los 350 millones de euros en pérdidas durante el trimestre inicial de este año y un marcado descenso en la venta de móviles.
Ahora, intentando disminuir rápidamente las condiciones adversas, Sony Ericsson no solo va a quitar el soporte para Memory Stick reemplazándolo por microSD, sino que además impulsará el desarrollo del cargador universal con conexión USB. Todavía no se sabe en que condiciones se llevará a cabo la implementación, si de forma inmediata o progresiva.
Es obvio que con esta decisión Sony Ericsson está propiciando la eliminación total del conflictivo formato, ya que sólo Sony continuaría produciendo dispositivos que utilicen esta tecnología para el almacenamiento de información. Pero aún así, y en vista de lo que la historia dicta, no sería extraño que los japoneses mantengan su lucha de forma solitaria.