Quizá la característica que más ha avanzado y la más determinante a la hora de cambiar el sentido del desarrollo de los teléfonos hacia su vertiente de centro multimedio, haya sido la cámara fotográfica. Lejos quedaron aquellos días en los que se consideraba una excelente resolución los hoy escasos 640 x 480 mega píxeles. Hoy las resoluciones, además de ser astronómicas, han dado origen a una especie de tendencia competitiva entre las marcas que intentan superarse recíprocamente ofreciendo cada vez más mega píxeles en sus cámaras.
Dos años atrás, el tope para un dispositivo de fotografía embebido en un teléfono eran los 5 mega píxeles. Hoy ya hemos llegado hasta los 8 mega píxeles móviles como los Samsung Pixon e i8510 y los LG KC910 y KC780. Además, todo da a pensar que con el lanzamiento de los nuevos terminales que están siendo desarrollados por Sony Ericsson, Sharp y la misma Samsung se superen próximamente los 12 mega píxeles.
El anuncio de Sony Ericsson viene desde el año pasado, cuando dio a conocer que estaba emprendiendo trabajos para desarrollar un sensor CMOS de 12,25 mega píxeles para su línea CyberShot. Y a principios de año, Sharp también reveló sus esfuerzos por alcanzar los 12 mega píxeles en su próximo sensor CCD, que en este momento ya estaría listo y próximo a distribuirse en diferentes modelos de sus teléfonos.
A estas dos se sumó Samsung con su “Memoir” de de 8 mega píxeles, que inclusive resulta más notable porque a pesar de contar con una excelente cámara, resulta casi escaso en otros aspectos y da a entender claramente que está orientado hacia la erradicación de la cámara digital propiamente dicha, reemplazándola con un smartphone. Un ejemplo que grafica el comportamiento actual de las marcas más conocidas. El tiempo dirá si tienen la razón, por el momento solo cabe esperar.